Los adictos a la novela clásicos y los incondicionales de Valerio Massimo Manfredi esperábamos con expectación su nueva novela, Los Idus de Marzo, editada el pasado mes de Noviembre y en la que aborda de una forma original un tema muy conocido de la historia de Roma, el asesinato de Cayo Julio César acaecido en los Idus de Marzo (día 15) del año 44 a. C.
La sinopsis en la sobretepa y en la web de la editorial dice: "«¡Guárdate de los idus de marzo!» Esta fue la célebre advertencia que hizo un adivino a Julio César, infausto presagio de lo que iba a suceder. El complot ya estaba urdido y los conspiradores decididos a dar el golpe fatal. Tampoco las palabras de aviso del adivino fueron las únicas que escuchó César en los días previos al asesinato, pero era tan grande su confianza que las rechazó. En muchos aspectos la de César fue una muerte anunciada. Esta obra de Valerio Massimo Manfredi es la crónica implacable de las cuarenta y ocho horas anteriores al sangriento acontecimiento que había de cambiar la historia. En ella todos los personajes -desde César hasta Porcia, desde Cicerón hasta Bruto, la mano ejecutora- van asuminedo su papel con la tensa cadencia de una tragedia griega. Y es que a veces la historia es la mejor novela...".
La originalidad reside en la combinación de personajes reales de la Historia con mayúsculas, como César, Bruto, Cicerón, Marco Antonio, Cleopatra, etc., con personajes históricos que participaron en los acontecimientos de aquel período, como Publio Sextio, Antistio, Gayo Trebonio, Artemidoro, etc., con personajes completamente ficticios, aunque verosímiles, que crea Manfredi para su trama novelesca, como los correos Rufo, Vibio, Mustela, etc., soldados y esclavos.
La novela pretende narrar los acontecimientos entre las Nonae de Marzo (día 7) hasta los Idus, casi hora por hora, focalizando la acción en tres tramas: los últimos momentos de César entre la incertidumbre de una conjura y su planificación de la guerra contra los partos; los conjurados, jugando con el tiempo en contra y dubitativos respecto de los miembros de la gente que debía participar en la misma; y por último, las peripecias y luchas de los correos de los partidarios de César y de los conjurados contra la naturaleza, las inclemencias del tiempo y entre ellos (probablemente la parte más original de la novela).
Manfredi prescinde de toda la erudición sobre un hecho tan conocido y se dedica a narrar aspectos menores y crear una trama imaginaria sobre cómo pudieron desarrollarse los hechos.
Sin embargo, desde nuestra opinión y conocimiento de otras obras de Manfredi, podemos decir que no es de sus mejores novelas; más bien todo lo contrario: no es una novela histórica fiel a los hechos, donde Manfredi suele ser detallista, sino que más bien es una novela de ficción histórica, donde los personajes reales interactúan con personajes ficticios; a diferencia de otros títulos de esta segunda faceta novelística, como El imperio de los dragones o La conjura de las reinas o La última legión, el autor italiano no logra crear una emoción trepidante, los diálogos no son tan redondos y ágiles como los de otras ocasiones y el dibujo psicológico de los personajes no resulta original ni atractivo.
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Museo de Calatayud 2.0

El Museo de Calalatayud, que, como sabéis, es el centro de referencia fundamental para los materiales romanos de Bílbilis, ha abierto canal en you tube, grupo en facebook y blog (http://museodecalatayud.blogspot.com/).
El blog se actualizará todos los lunes con todas las novedades del museo real y del virtual, avisando cada vez que se realice una actividad o se cuelgue un vídeo en you tube. Pero la comunicación bidireccional con el usuario se hará a través del grupo en facebook, abierto, donde todos pueden colgar sus fotos, vídeos y comentarios relacionados con el museo, Bílbilis y el patrimonio de Calatayud en general.


Si hace poco os comentábamos la primera y la segunda novela de la trilogía de Santiago Posteguillo sobre Publio Cornelio Escipión y la segunda Guerra Púnica, con los títulos de Africanus, el hijo del cónsul y Las Legiones Malditas, hoy os traemos nuestras impresiones sobre la tercera y última, La Traición de Roma.

Sin duda, nos encontramos ante una gran trilogía de novela histórica, donde se conjugan perfectamente lo histórico y lo literario.  Posteguillo muestra un conocimiento de los datos históricos excepcional y los sabe manejar perfectamente, tanto en lo relativo a la guerra y a la estrategia, como a la vida política de Roma y  los confilictos políticos del Mediterráneo y de Asia.  Al mismo tiempo, su narración es ágil, su habilidad en dibujar la psicología de los personajes es muy buena y los diálogos resultan fluidos, creíbles y acordes con la historia y con los personajes.  Así, con la trilogía de Escipión, Santiago Posteguillo ha logrado poner en las más altas cotas nacionales e internacionales la novela histórica escrita en castellano sobre el mundo romano.

Por otro lado, del mismo modo que decíamos en el caso de Las Legiones Malditas que allí no valía el dicho de que "segundas partes nunca fueron buenas", ahora tenemos que añadir que con La Traición de Roma "no hay dos sin tres". Si la novela podía perder fuerza al eliminarse el factor sorpresa de la concepción de la obra, del estilo, de la perspectiva narrativa, de los cambios de acción, de la confrontación entre romanos y cartagineses, entre Escipión y Aníbal, entre Escipión y Catón (pues ya había muerto Fabio Máximo), entre patricios y plebeyos (como Plauto), ahora todo ello, que continúa en la segunda entrega, se ve mejorado no tanto por una acción trepidante, pues el personaje ya es mayor  apenas participa en batallas, salvo la de Magnesia contra Antíoco III, sino como por las intrigas políticas de Roma, por el declive del pesonaje, por una intensidad de la narración y por un nuevo escenario.

Escipión sigue siendo el gran protagonista de la trilogía, perdiendo mucho peso en la narración Aníbal, exiliado y sin un ejército propio al que hacer frente a Roma, y  los cartagineses.  Ahora adquieren relevancia personajes apenas presentes o desconocidos en las primeras entregas como los hijos de Escipión (en especial Publio y Cornelia Menor), su hermano Lucio Cornelio Escipion, la esclava Areté, políticos y militares de Asia Menor como Antíoco III, su hijo Seleuco, los reyes de Pérgamo y Bitinia, y sobre todo políticos romanos como Catón el censor y Sempronio Graco.

El personaje de Escipión va a ser dibujado desde una perspectiva completamente humana, apenas como un simple militar: enfermo de unas fiebres persistentes, mayor, casi anciano, atacado y traicionado por la ciudad a la que defendió y dio espledor, recofortado con una amante, arrepentido y bacilante por su relación con su mujer y sus hijos; todo ello no quita que su alma se siga debatiendo entre sus convicciones militares, sociales y familiares y las dudas humanas ante nuevos proyectos.

La concepción de la novela ha cambiado: ahora no es un diario de guerra, sino unas memorias, escritas por un hombre mayor y enfermo, próximo a la muerte, que tras su derrota política y su destierro se propone dejar constancia escrita de su historia, de su versión, de su participación en la historia ante el miedo de que la versión de sus opositores prevalezca y sus hazañas pasen al olvido.  Quien busque ahora batallas y acción trepidante se tendrá que conformar con alguna pincelada escasa, como la batalla de Magnesia y las últimas escaramuzas de Aníbal, pues el cuerpo central del libro es la política y sus entresijos en Roma: si Las Legiones Malditas fue el culmen de la carrera de Escipión, su torpeza en el Senado y la convicción de la importancia en su nombre le traerán el final de su carrera.

Así, el relato que en las dos entregas anteriores era extenso, dramático, angustioso, vívido en las batallas, pero al mismo tiempo ágil, ahora el estilo, algo más lento y quizás más pesado (sin duda, para representar el lento proceso de enquistamiento y de maquinaciones contra Escipión por parte de Catón), también resulta atractivo y alcanza grandes cotas narrativas, ejemplificando perfectamente la visión de las intrigas políticas en Roma, con Catón y Graco enfrentados a la visión de Escipión .

La novela se completa con grandes dosis de "didactismo", por cuanto Posteguillo se detiene a contarnos aspectos de la vida cotidiana, sobre todo romana, y hacernos entender el contexto militar, social, político y cultural de Roma.

Sobre Santiago Posteguillo ya expusimos una breve biografía en la entrada de la primera entrega.

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