Pedro Gálvez, El maestro del emperador

Se cierra nuestra lectura de la trilogía de Pedro Gálvez con El maestro del emperador, cuyo personaje principal es el hispano Lucio Anneo Séneca.

El malagueño Pedro Gálvez es el autor de la trilogía por el libro citado junto con La emperatriz de Roma, con Agripina como personaje principal, y Nerón, diario de un emperador, ambas ya comentadas en este blog. En su conjunto, las tres novelas coinciden parcialmente en el tiempo narrativo y suponen un triángulo de personajes y, dentro de la ficción novelada, un triángulo de visiones de un mismo momento de la historia.

En la sucesión de tiempo, sería primera la novela dedicada a Agripina, ya que narra el ascenso de Nerón al imperio como fruto de las maniobras de su madre, Agripina, que al no poder ser emperatriz por su condición de mujer, se casará con su tío Claudio para llegar a serlo y manejar los hilos del imperio y después ejerciendo el gobierno efectivo como madre del emperador Nerón. Después, cronológicamente hablando, situaríamos la novela de Séneca, donde se manifiesta la evolución del filósofo desde la muerte de Agripina y su abandono efectivo de la consejería de gobierno de Nerón hasta su muerte, condenado por conspiración contra el emperador. Por último, el diario de Nerón es la evolución del personaje desde el asesinato de su madre hasta su muerte.

Personalmente, el triángulo trazado por Gálvez también es un triángulo de relaciones familiares, pues en su ficción narrativa hace a Séneca amante de Agripina y padre de Nerón, bajo la indicación de que el nombre real de Nerón, Lucio, es el mismo que el de Séneca y que dicho nombre no es usado apenas en la familia Julio-Claudia, por lo que las relaciones llevan implícitas no sólo la visión del poder desde el punto de la ambiciosa, el filósofo y el artista, sino también las visiones de la madre, el hijo y el padre.

Creo que en la trilogía el personaje central es Nerón y su relación con Agripina y Séneca por un lado nos permiten conocer cómo se forja el personaje y al mismo tiempo como su rebeldía y su insumisión contra ellos en busca de su personalidad, su autonomía y su realización acaba arrasando con quienes más le querían y le rodeaban (al margen de las intrigas de Tigelino).

Con El maestro del emperador, Gálvez se acerca más al tono de La emperatriz de Roma que a Nerón, diario de un emperador. Este último era un retrato obsesivo de un loco que llegaba a cansar en la lectura; sin embargo, en las otras dos, las dotes narrativas de Gálvez brillan y su lectura resulta mucho más atractiva, sosegada, clara y profunda. Los retratos de los tres personajes están muy bien conseguidos destacando en cada uno de ellos sus atributos básicos: Agripina es ambiciosa, Nerón un loco y Séneca un filósofo reflexivo.
No obstante, Séneca no parece salir tan bien parado del retrato del novelista malagueño: aparece como un personaje que no predicaba con el ejemplo durante toda su vida y que sólo al final, cuando se aleja de Roma y de su tutoría sobre Nerón, reflexiona sobre sí mismo, la condición humana, la filosofía y abraza finalmente sus propias doctrinas.
Recomendamos, pues, la lectura de la novela y de la trilogía, a pesar de que se noten anacronismos narrativos y ambientales.
La sinopsis que la editorial ofrece (http://www.debolsillo.com/) dice: "Séneca rememora su vida y las intrigas políticas que llevan hoy al emperador a convertirse en un odiado tirano. Roma, siglo I d.C. Predicador de la pobreza y la vida retirada, Séneca fue uno de los hombres más ricos e influyentes de Roma. Defensor de la frugalidad y del dominio de sí mismo practicó, sin embargo, la gula y vivió atormentado por pasiones incontrolables. Aquel cortesano sin escrúpulos, que supo derrotar a todos sus contrincantes en la implacable carrera hacia el poder, es el precursor de la psicoterapia moderna, el dramaturgo genial que dio origen al teatro renacentista y el filósofo que alumbró el humanismo europeo. En El maestro del emperador se recoge el período más asombroso de su vida. A la edad en que la mayoría de las personas añora el descanso, Séneca rompe sus ataduras, crea lo mejor de su obra y alcanza la añorada sabiduría. Aquel hombre gordo, fofo y enfermizo se transforma y rejuvenece. En ese camino hacia la libertad sucumbe a las intrigas y se ve envuelto en una terrible conjura, a raíz de la cual, su discípulo, el emperador Nerón, a quien quiso hasta la muerte como a un hijo, se volverá contra su mentor. Pedro Gálvez recrea los últimos años de la vida del gran pensador cordobés y lo hace con seriedad y maestría narrativa. De ese modo, esta obra no es sólo el más perspicaz perfil de un hombre excepcional en una época excepcional: es también una novela que atrapa y emociona".

Del autor, la web de la editoria dice: "Pedro Gálvez nació en Málaga y se crió en la Cárcel de Mujeres de Madrid y en una aldea de Castilla la Vieja. Ha estudiado Antropología en la Universidad de Caracas, Economía en la Escuela Superior de Economía de Berlín, y Periodismo, Sociología y Politología en la Universidad de Múnich. De Venezuela tuvo que huir por su participación en el movimiento guerrillero y de la desaparecida Alemania Oriental, por su oposición a la invasión de Checoslovaquia. En España, donde colaboró con periódicos y editoriales, ha publicado las siguientes obras: Historia de una hormiga, El duende, Desarraigo, Hypatia y Nerón , las últimas traducidas respectivamente al griego y al alemán. ".

1 Comment:

  1. Fernando Lillo said...
    Otra visión de Séneca, en la que el propio filósofo recuerda su vida antes de morir, puede leerse en la novela: Séneca. El camino del sabio.
    http://lilloredonet.googlepages.com/seneca

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